Un libro roquelado de vivos colores que cuenta cómo es de grande el pollo Pepe. Al pollo Pepe le encanta comer trigo, cebada, maíz… por eso es tan grande y tiene un pico tan fuerte y unas patas enormes. Este cuento tiene la dosis de intriga y humor justas para mantener a los niños atentos durante todo el relato.
Iris vivía en el Tercer Mundo y tenía un deseo muy grande: ir al colegio. Ella, como todos en su ciudad, había plantado un tamarindo a las puertas de su casa. Si su árbol diera la flor prodigiosa, tal vez le cumpliría su deseo...
Jaime no se da por vencido cuando su primera bellota no crece: aunque los animales pisen la semilla, aunque se coman los primeros brotes, aunque el árbol se rompa porque unos niños se columpian en sus ramas, aunque un leñador lo tale, Tim Bowley anima a insistir, por encima de las dificultades que conlleve lograr una meta.
Esta es una historia de deseos que aparecen a primera vista inalcanzables, como la luna, pero consiguen hacerse realizar gracias a la cooperación.