Ni los guantes de rana, ni las rayas de muerciélago y oveja, ni la flauta hacen reír ya a Roi. Su amiga Magalí tiene que mudarse a otra ciudad. Menos mal que Magali conoce un juego fantástico que les va a permitir seguir siempre juntos.
Desde la cama del hospital, Alex nos cuenta cómo ha llegado hasta allí, a pesar de tener “poderes especiales”. A su vez, Ainhoa vigila con impaciencia el crecimiento de su geranio, porque cuando este florezca, Lo Que Ha De Venir cambiará su vida. Y por su parte, Iholdi sabe encontrar el lado especial de las cosas cotidianas. Sin duda, estamos ante tres niños fuera de lo común.
Con las palabras y los ojos de un niño, el pequeño Nacho cuenta sus primeros pasos por el mundo: en el colegio, en casa de su prima... Y en todas partes encontrará amigos.
A Madlenka se le mueve un diente y quiere decírselo a todo el mundo. Baja entonces a la calle y recorre la manzana visitando al señor Gastón, el panadero francés; al quiosquero indio señor Singh; al heladero italiano, a la vecina alemana, al verdulero peruano, a su amiga egipcia Cleopatra, a la señora Kham que es asiática... Y, finalmente, vuelve a su casa después de haber dado la vuelta al mundo...