El texto desarrolla una variada gama de actividades para iniciarse en la promoción de la lectura, que resultarán un valioso auxiliar para quienes dan los primeros pasos en el área.
En este libro, pone en palabras la experiencia adquirida durante muchos años de trabajo. Nos habla de la función del animador cultural, la literatura y el juego, el placer de leer; ese placer, esa felicidad tan accesible, tan al alcance de la mano, de la que hablaba Borges, y que no tiene nada que ver ni con el "aprovechamiento" ni con las maratones" (del prólogo de Graciela Cabal).